Alba Rosado
El impacto de la inteligencia artificial en las aulas ha protagonizado este jueves una de las mesas redondas del V Foro de Educación, Innovación y Economía de EL ESPAÑOL, EL ESPAÑOL de Málaga e Invertia, en la que han participado David Plaza, CEO de Animum; Cristina Sánchez, directora del Colegio Las Chapas-Ecos de Marbella; y Juan José Sánchez, director del Colegio Sierra Blanca-El Romeral.
Bajo el título IA en la educación: ¿un peligro o una ayuda?, los tres ponentes han debatido sobre los riesgos y oportunidades que abre la irrupción de herramientas como ChatGPT y otras IA generativas en la enseñanza.
El debate ha puesto el acento en la necesidad de humanizar el uso de la tecnología y en repensar de raíz el modelo de evaluación tradicional, y ha subrayado la importancia de la formación del profesorado, el desarrollo del pensamiento crítico desde edades tempranas y la integración de la IA como aliada y no como sustituta del aprendizaje.
David Plaza ha abierto el turno refiriéndose al perfil profesional muy específico que forman en Animum, indicando que su alumnado, orientado a la animación, los videojuegos y los efectos visuales, asume con naturalidad que hacer trampas con IA juega en su contra porque lo único que abre puertas en ese sector es el porfolio particular de cada uno.
«Si no eres nítidamente claro y honesto, destruyes tu propia marca personal; las trampas ahí no cuentan«, ha afirmado el CEO ante los asistentes.
Plaza ha advertido además de que las herramientas tradicionales de evaluación han quedado en gran medida obsoletas y ha alertado de que estamos en una etapa en la que el propio alumno puede tener más destreza con estas tecnologías que el profesor que le acompaña.
A este respecto, ha puesto en valor el ejercicio de prompting —saber verbalizar qué se quiere y cerrar un contexto claro a la máquina— como uno de los grandes aprendizajes del momento, y ha defendido recuperar el lápiz y el papel en el aula para evaluar lo que el alumno realmente ha sido capaz de interiorizar.
Por su parte, Cristina Sánchez ha señalado que el debate ya no es si usar o no la inteligencia artificial, sino cómo enseñar a utilizarla con criterio.
En este sentido, la directora de Las Chapas-Ecos ha explicado que la IA ha supuesto «un cambio de paradigma en el proceso de enseñanza-aprendizaje» que afecta a toda la comunidad educativa, desde alumnos de seis meses hasta los 18 años, y ha incidido en que el profesorado es clave en este proceso y debe ir por delante y estar formado para acompañar a un alumnado preparado digitalmente.
«El gran reto es que sigan desarrollando su pensamiento crítico, que esto no sirva para que no tengan esfuerzo», ha sostenido Sánchez, recordando que hoy «el conocimiento ya lo tenemos a un clic».
Juan José Sánchez ha destacado, en la misma línea, que la IA ya convive con la comunidad educativa y que el verdadero desafío consiste en humanizar una herramienta que, siendo una gran ayuda, no puede desplazar a la persona del centro del proceso educativo.
El director de Sierra Blanca-El Romeral ha apuntado que el reto es ver cómo el conocimiento conduce a aprendizajes más significativos y ha recordado que desde edades tempranas es necesario trabajar habilidades de pensamiento, de investigación, de autogestión del tiempo, de comunicación y sociales, sin renunciar al cultivo ético y moral de la persona.
«Pon en duda a la IA, contrasta; a mí me encanta pillar a la IA en una mentira o en un renuncio», ha expresado, defendiendo que el profesor marque desde pequeños los criterios que conviertan a la IA en una ayuda al servicio del alumno y de la sociedad.
Durante el coloquio, los tres participantes han coincidido en que la IA no sustituye al docente, sino que redefine su papel como guía y mediador del aprendizaje, y han defendido que el foco se desplace del producto final al proceso, evaluando cómo construye el alumno su propio conocimiento y qué herramientas utiliza para hacerlo.
En este punto, los ponentes han reivindicado el desarrollo de soft skills como la creatividad, la empatía, el trabajo en equipo, la formulación de preguntas adecuadas y la metacognición, habilidades que, han señalado, son las que hoy buscan las empresas.
Los ponentes han cerrado la mesa coincidiendo en que la IA debe entenderse como una herramienta al servicio del alumno y del docente, y en que el reto pasa por acompañar su uso con formación y criterio ya desde las primeras etapas educativas.
Fuente: https://www.elespanol.com/

